Cada vez son más las empresas que son víctimas de “fraudes amistosos”, estafas cometidas por los clientes para recibir artículos gratis. Better Business Bureau advierte a los propietarios de pequeñas empresas que deben mantenerse atentos a dichas prácticas y aconseja cómo protegerse contra esta creciente amenaza en línea.
Según el periódico Wall Street Journal, muchas empresas, como por ejemplo el sitio de viajes Expedia, experimentan actualmente un aumento de hasta un 50 por ciento en los fraudes amistosos desde octubre de 2008. Los tipos más comunes de fraude amistoso involucran el caso en que un cliente declara falsamente que:
• jamás recibió un artículo que compró en línea;
• recibió un artículo distinto al que compró; o
• sufrió el robo de su tarjeta de crédito y se cargaron artículos que jamás compró.
El cliente, entonces, solicita un reembolso de la empresa donde efectuó la compra o emite un rechazo de débito a su tarjeta de crédito.
“Este tipo de fraudes no tiene nada de amistoso. El impacto negativo en las empresas es doblemente doloroso, porque no sólo pierden su mercancía, sino que tampoco reciben lo que podrían haber ganado por la venta”, declaró Steve Cox, vocero de BBB.
Cuando los estafadores “amistosos” no logran obtener un reembolso directamente de la empresa, muchos emiten rechazos de débito a las empresas emisoras de la tarjeta de crédito. Los acreedores investigan la situación y averiguan el otro lado de la historia, la versión del propietario de la empresa antes de decidir si la transacción ha sido fraudulenta o no.
Defender a una empresa frente a fraudes amistosos no es tarea fácil, pero hay pasos que se deben seguir. BBB ofrece las siguientes recomendaciones a los propietarios de pequeñas empresas:
• Compruebe la dirección de facturación del comprador antes de enviar la mercancía. Algunos minoristas exigen que la dirección de despacho y de facturación sea la misma antes de llevar a cabo la transacción. Sin embargo, algunas empresas han descubierto que con solo pagar un Servicio de verificación de direcciones, el cual confirma que la dirección de facturación coincida con la dirección asociada a la tarjeta de crédito, es suficiente.
• Trabaje con un expedidor que efectúe seguimientos a las entregas. Algunas empresas expedidoras entregan información de seguimiento y confirmación de firma. Dicha información puede ayudar a aclarar si el cliente realmente recibió o no los productos.
• Desactive o niegue el acceso a productos. Para los minoristas que no despachan artículos tangibles, pero sí elementos como descargas o accesos a sitios, planificar la denegación de acceso es una medida prudente y práctica.
• Especifique claramente la política de devoluciones en su sitio Web. Esto incluye garantías de cualquier producto, restricciones de tiempo, requisitos de condiciones o cobros, como por ejemplo, para reposición de existencias.
• Esté preparado para explicar su caso a la empresa emisora de la tarjeta de crédito. Demostrar organización y presentar un caso sólido, incluidos los registros de entregas o reembolsos y, en algunos casos su política de devoluciones, frente a un rechazo de débito ayudará a la empresa emisora de la tarjeta de crédito y aumentará sus posibilidades de una resolución favorable.
• Analice los registros de ventas. Esto puede ayudar a identificar a los clientes que efectúan estos tipos de reversiones con frecuencia, lo que permitirá decidir si seguir o no haciendo negocios con ellos.
Para obtener más consejos sobre cómo defender su pequeña empresa contra los fraudes, visite www.bbb.org.